librado a las garras del destino
perdiéndome en el mirar divino
de negros ojos que tu usas como escudo
Osa siquiera, a esconder esa ternura
esa desidia de quererme sin tapujos
echar oculto esa verbena de embrujos
y lentamente transportarme a la locura.
Aquí te tengo exigiendo distinciones
que no te sienta como gota del rocío
¿cómo lo haría? si te quiero solo mío
y en tal pecado solo tú tienes perdones.
Diluvian celos en la noche que no miente
su negra escarcha solo esconde el amorío
y nuevamente vuelves a cortar el frío:
esa la dulzura, más tibia que el sol se siente.
Vuelvo a quedarme a merced de la ventura
que me recuerda a tus labios, dulce miel
pero confío que ese latido no es de hiel
sino la llave a mi etérea aventura.
Para vos =D...
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