Miro las gotas caer. Lentamente. Parecen muchas, pero si prestás atención, y no te dejás engañar por lo que quieren mostrar, vas a ver que son realmente pocas. La gente de París no parece preocuparse por ellas. Caminan con el mismo miedo en la mirada que hace años. Las madres toman a sus hijos fuerte de la mano, se escucha el resonar de los pequeños tacos en los adoquines de las calles, ahora húmedas. De vez en cuando algún que otro automóvil dobla en la curva abierta de la esquina, y pasa frente a mi casa de manera casi silenciosa, como si no quisiese despertar sospechas.
Tengo el sombrero puesto todavía. No sé por qué. ¿Será que acabo de regresar o planeaba ir? Mi codo está levemente húmedo, parece que apoyarse sobre la ventana víctima de la lluvia nocturna no fue una muy buena idea; pero aun así no me importa. Una sorpresiva sonrisa inundó mi rostro. Puedo ver mis ojos brillar a la luz tenue de la mañana nubosa. Mi mentón está suavemente apoyado sobre la palma de mi mano, como sesenta y siete años después sigo haciendo. Mi mente es una con la vida, y eso me hace feliz.
Imagino el repicar de las gotas sobre el Sena. Siempre gusté de observarlas. La lluvia no me ha parecido jamás una maldición, al contrario: desdibuja la grotesca idea de la desdicha y la saña humana desmedida. Esa saña que ensordece el pasar de los coches, y enfría hasta el cariño innato de las madres. El miedo no se ha ido, aunque cada noche cierro los ojos pensando que al despertar el mundo volverá a ser una red, aquella que era hace un tiempo.
No pienso perder un segundo más sin disfrutar este brebaje celestial sobre mí. Corro hacia la cercana puerta de mi habitación. Una triste y desolada jaula de mis sueños de Naturaleza. La desvencijada armadura de madera cruje triste y envidiosa al verme pasar, pero nada puede destruir mi alegría de este martes. Las escaleras se hacen eco de sus crujidos, y se quejan de mi velocidad al pasar.
El frío penetra hasta los rieles de mi ser, pero hoy emano un calor distinto. Una tibieza que hace tiempo no recorría las aceras parisinas. Miro fijamente la gota que oscila indecisa en el zaguán: eso es, calor humano, eso es lo que es. Sonrío nuevamente, y me veo en la obligación divina de contagiar a las calles de París con él. Las calles se muestran entusiasmadas. La gente me mira a los ojos, aceptando implícitamente que detrás de esa rapidez de miedo, de ese pan solitario que se mece en la cuna de sus brazos, (segura, aferrada), se esconde nada más y nada menos que el mismo candor que el mío.
Me siento uno, especial por ser uno. Ni la flaqueza, ni las estrellas amarillas que bordan insultantemente los pechos de los más desgraciados, ni el hambre del niño aquel, ni la mirada perdida del indeciso en ideas me hacen flaquear. Hoy, luego de varias Lunas en el cielo, puedo afirmar que he redescubierto el amor por mi origen, la fugacidad peligrosa que encierra una gota estrellándose sobre mi sobretodo. Y no dejo de sonreír. Escucho su historia, su delirio de la magia que representa saberse igual a su hermana que ahora disfruta su osado viaje hacia el Sena.
Y tal cual lo imaginaba, el río no detuvo sus aguas. Ni el hambre ni el silencio pudieron detenerlas, y corren con más fuerza que nunca jamás. La melodía de la lluvia invade mi oír. Y cantan, llorando de alegría, sus cánticos de paz. Y la miseria se funde entre arpegios y bemoles. El suave piano repiquetea hasta en el rincón más recóndito de mi triste París. Vuelvo a mirar al cielo. Una sonrisa divina me susurra a los ojos. Es la verdad, es el misterio más sencillo para resolver, pero parece haber bípedos que acaban por morir, grises, sin solucionarlo: somos partes de ti.
Y vuelvo a cerrar los ojos deseando que el amor acabe su encierro. Me aferro nuevamente a mi almohada. Las gotas dejaron de acariciar las tejas solitarias. Sonrío: el amor siempre está, el amor no se rinde, y el vivir lo prueba.
sábado, 7 de agosto de 2010
viernes, 30 de julio de 2010
A merced de la ventura
Y heme aquí, salvaje, desnudo
librado a las garras del destino
perdiéndome en el mirar divino
de negros ojos que tu usas como escudo
Osa siquiera, a esconder esa ternura
esa desidia de quererme sin tapujos
echar oculto esa verbena de embrujos
y lentamente transportarme a la locura.
Aquí te tengo exigiendo distinciones
que no te sienta como gota del rocío
¿cómo lo haría? si te quiero solo mío
y en tal pecado solo tú tienes perdones.
Diluvian celos en la noche que no miente
su negra escarcha solo esconde el amorío
y nuevamente vuelves a cortar el frío:
esa la dulzura, más tibia que el sol se siente.
Vuelvo a quedarme a merced de la ventura
que me recuerda a tus labios, dulce miel
pero confío que ese latido no es de hiel
sino la llave a mi etérea aventura.
librado a las garras del destino
perdiéndome en el mirar divino
de negros ojos que tu usas como escudo
Osa siquiera, a esconder esa ternura
esa desidia de quererme sin tapujos
echar oculto esa verbena de embrujos
y lentamente transportarme a la locura.
Aquí te tengo exigiendo distinciones
que no te sienta como gota del rocío
¿cómo lo haría? si te quiero solo mío
y en tal pecado solo tú tienes perdones.
Diluvian celos en la noche que no miente
su negra escarcha solo esconde el amorío
y nuevamente vuelves a cortar el frío:
esa la dulzura, más tibia que el sol se siente.
Vuelvo a quedarme a merced de la ventura
que me recuerda a tus labios, dulce miel
pero confío que ese latido no es de hiel
sino la llave a mi etérea aventura.
Para vos =D...
jueves, 28 de enero de 2010
¿Será?
Si cuando caminas tus pasos no resuenan en mi
y si tus suspiros no despiertan mi piel que se esconde
Si la noche no parece eterna cuando tu verbo renace
o si al llamarme, no es todo mi ser quien responde
Si tu mirar solo resume la ternura que emanas
y tu canción no es más que un tono casi humano
Si mi ilusión en un lecho de laureles se ha dormido
y la lujuria ese cada tanto quien extiende su vil mano
¿Es el amor el que dirige sinfonías de lamentos
o la quietud de un futuro triste y somnoliento?
¿Es el temor el que conquista nuestra lágrima futura
o el corazón que cruel nuestro alma manipula?
Y si el destino no se ocupa de brindarnos un aliento
y no desolla de un solo golpe esa fría y gris pereza
Si deja vivo al estigma de tocarte sin ser tuyo
y si no elimina el tormento, la cruel duda y la tristeza
¿Es la pasión la que pueden existir estando ausente
o es el silencio el que puede permitirnos sernos francos?
¿Es desazón el saber que lo que espero ya no llega
y perfección, un hueco enorme, un dulce aroma ciego y manco?
y si tus suspiros no despiertan mi piel que se esconde
Si la noche no parece eterna cuando tu verbo renace
o si al llamarme, no es todo mi ser quien responde
Si tu mirar solo resume la ternura que emanas
y tu canción no es más que un tono casi humano
Si mi ilusión en un lecho de laureles se ha dormido
y la lujuria ese cada tanto quien extiende su vil mano
¿Es el amor el que dirige sinfonías de lamentos
o la quietud de un futuro triste y somnoliento?
¿Es el temor el que conquista nuestra lágrima futura
o el corazón que cruel nuestro alma manipula?
Y si el destino no se ocupa de brindarnos un aliento
y no desolla de un solo golpe esa fría y gris pereza
Si deja vivo al estigma de tocarte sin ser tuyo
y si no elimina el tormento, la cruel duda y la tristeza
¿Es la pasión la que pueden existir estando ausente
o es el silencio el que puede permitirnos sernos francos?
¿Es desazón el saber que lo que espero ya no llega
y perfección, un hueco enorme, un dulce aroma ciego y manco?
domingo, 7 de septiembre de 2008
Renacimiento
Ya nadie escribe el Te extraño por el que tus días tomaban cierta luz del Sol para hacerla propia y refulgir en el mar oscuro de extraños que te observan con cierta incertidumbre. Y aquella paloma que prometiste al nombre sagrado del amor, no es más que una pluma marchita firmando un ya no.
¿Cuándo? ¿Por qué? ¿Qué importa? El tiempo es único e irrepetible, y flotar en él es aceptar que sus olas no tienen piedad sobre unos ojos azules. Y cuando la noche hace temblar la magia, los diamantes corren por tus mejillas hasta derramarse en la culpa de no deber hacerlo.
Y las calles nombran sonetos que recuerdan personas, frases ininteligibles, gritos sordos sobre latidos que en algún momento tu corazón parecía comprender, y desaparecieron casi tan rápido como el la mañana apaga al temer. Y entre ellas tú, caminando, paso a paso con esas manos suaves en los bolsillos, tratando de que el cielo se muestre y pierda la vergüenza de ser.
Nada importa ahora. Los gladiolos que tanto esperaste, florecieron. Los tengo acá, vuelcan su color como si nada de esto hubiese sucedido, como si no hubieras existido para ellos, y el mismo rocío que los alimentó, pudiese haber caído si tú no hubieras jugado con la Luna. Quién lo sabe… las hojas, el viento? No quiero saber.
No puedo comprender que no hayas sido nada para el Universo, porque algo eres y tus pasos guardan al eco. Algo eres porque algo soy, y porque mi sangre hace correr cada pedacito de miel que el aire lleva y nadie ve.
De pronto lo comprendo, la lluvia incipiente, infantil y dulce cae sobre mi cara. Y lo veo, veo tu ser ahogándose en el verde mar, sonriente y fuerte, saludable y fiel a una teoría aún no descubierta siquiera por vos. Y el aire vuelve a hacerse tibio, el agua a mojar y las palabras a perder su sentido.
Y puedo volver… vuelvo… y soy…
Alch_
¿Cuándo? ¿Por qué? ¿Qué importa? El tiempo es único e irrepetible, y flotar en él es aceptar que sus olas no tienen piedad sobre unos ojos azules. Y cuando la noche hace temblar la magia, los diamantes corren por tus mejillas hasta derramarse en la culpa de no deber hacerlo.
Y las calles nombran sonetos que recuerdan personas, frases ininteligibles, gritos sordos sobre latidos que en algún momento tu corazón parecía comprender, y desaparecieron casi tan rápido como el la mañana apaga al temer. Y entre ellas tú, caminando, paso a paso con esas manos suaves en los bolsillos, tratando de que el cielo se muestre y pierda la vergüenza de ser.
Nada importa ahora. Los gladiolos que tanto esperaste, florecieron. Los tengo acá, vuelcan su color como si nada de esto hubiese sucedido, como si no hubieras existido para ellos, y el mismo rocío que los alimentó, pudiese haber caído si tú no hubieras jugado con la Luna. Quién lo sabe… las hojas, el viento? No quiero saber.
No puedo comprender que no hayas sido nada para el Universo, porque algo eres y tus pasos guardan al eco. Algo eres porque algo soy, y porque mi sangre hace correr cada pedacito de miel que el aire lleva y nadie ve.
De pronto lo comprendo, la lluvia incipiente, infantil y dulce cae sobre mi cara. Y lo veo, veo tu ser ahogándose en el verde mar, sonriente y fuerte, saludable y fiel a una teoría aún no descubierta siquiera por vos. Y el aire vuelve a hacerse tibio, el agua a mojar y las palabras a perder su sentido.
Y puedo volver… vuelvo… y soy…
Alch_
viernes, 13 de junio de 2008
Te extraño
Cuando un aire ajeno, plagado de lujuria prohibida, y manzanas flotantes en un manto de silencio rodeaban mi cuerpo, el recuerdo cristalino de tu presencia ausente bajaba desde el cielo hasta mi alma. Era esa dulce culpa que me embriagaba, y me levaba a un estado afrodisíaco del no hacer, no deber, no querer, no poder…
Tus ojos de naturaleza, de aquel bosque en que imaginábamos compartir nuestras tardes rodeados de gnomos y hadas tan reales como irreales para los demás, tan proféticos como la llama que nunca se apaga, y tan mentirosos como un amor que nunca acaba.
Cuando el mar lejano hablaba de infidelidad, y sumía a sus sirvientes en laberintos de dudas, luz y cosquilleos sin prisa, allí estábamos nadando en ventiscas arreboladas de alguna canción pagana que sonaba acullá, donde el pentáculo sagrado apuntaba hacia un cielo blanco y puro.
¿Por qué el tiempo se pone en contra del equilibrio? ¿Por qué, sagrada arena, corres más rápido al sentir su corazón latir? ¿Por qué Febo envidias la tibieza que buscas al mojar tu cabellera en el inalcanzable horizonte eterno?
Y tu sigues ahí, ausente pero dentro, lejano pero uno, ocupado pero mío… Y tú sigues ahí…
Si cuando la Luna salga mañana, y nos busque, nos sonría con sus tenues arrugas del tedio universal, si cuando el viento de la tarde nos permita el último adiós, si cuando un silencio charlatán te haga ver cuánto te amo… si cuando eso suceda no estás, no soportaré, y rendiré mis armas al tiempo, y me sumiré en un estado profundo de desidia y de fantasía.
Ahora los segundos siguen cayendo, el otoño los empuja hacia una sana vacuidad, y tu nombre resuena en cada paso, en cada aire que regalo al terruño eólico que me ata al suelo gris.
Veo esos lugares donde tu piel selló su estancia… y resumo mi sentir, en un cruel y hondo te extraño…
Stay With Me - Dolores O'Riordan
I woke up this morning
And I walked down to the sea
I sat there on the long grass
Just staring at the sea
Counting all my blessing
And everything that you gave to me
Why is this complicated?
Why can't you stay with me?
Stay with me
Won't you stay
Stay with me
Won't you stay with me
Stay with me
Stay with me
Stay with me
Stay with me
Stay with me
I just like to hold on
to all the magic memories
I dread this place without you
Don't leave I'm begging please
Holding back the memories
Holding back the year
Holding back the memories
Holding back the tears
Stay with me
Won't you stay
Stay with me
Won't you stay with me
Stay with me
Stay with me
Stay with me
Stay with me
Stay with me
Alch_
Tus ojos de naturaleza, de aquel bosque en que imaginábamos compartir nuestras tardes rodeados de gnomos y hadas tan reales como irreales para los demás, tan proféticos como la llama que nunca se apaga, y tan mentirosos como un amor que nunca acaba.
Cuando el mar lejano hablaba de infidelidad, y sumía a sus sirvientes en laberintos de dudas, luz y cosquilleos sin prisa, allí estábamos nadando en ventiscas arreboladas de alguna canción pagana que sonaba acullá, donde el pentáculo sagrado apuntaba hacia un cielo blanco y puro.
¿Por qué el tiempo se pone en contra del equilibrio? ¿Por qué, sagrada arena, corres más rápido al sentir su corazón latir? ¿Por qué Febo envidias la tibieza que buscas al mojar tu cabellera en el inalcanzable horizonte eterno?
Y tu sigues ahí, ausente pero dentro, lejano pero uno, ocupado pero mío… Y tú sigues ahí…
Si cuando la Luna salga mañana, y nos busque, nos sonría con sus tenues arrugas del tedio universal, si cuando el viento de la tarde nos permita el último adiós, si cuando un silencio charlatán te haga ver cuánto te amo… si cuando eso suceda no estás, no soportaré, y rendiré mis armas al tiempo, y me sumiré en un estado profundo de desidia y de fantasía.
Ahora los segundos siguen cayendo, el otoño los empuja hacia una sana vacuidad, y tu nombre resuena en cada paso, en cada aire que regalo al terruño eólico que me ata al suelo gris.
Veo esos lugares donde tu piel selló su estancia… y resumo mi sentir, en un cruel y hondo te extraño…
Stay With Me - Dolores O'Riordan
I woke up this morning
And I walked down to the sea
I sat there on the long grass
Just staring at the sea
Counting all my blessing
And everything that you gave to me
Why is this complicated?
Why can't you stay with me?
Stay with me
Won't you stay
Stay with me
Won't you stay with me
Stay with me
Stay with me
Stay with me
Stay with me
Stay with me
I just like to hold on
to all the magic memories
I dread this place without you
Don't leave I'm begging please
Holding back the memories
Holding back the year
Holding back the memories
Holding back the tears
Stay with me
Won't you stay
Stay with me
Won't you stay with me
Stay with me
Stay with me
Stay with me
Stay with me
Stay with me
Alch_
lunes, 12 de mayo de 2008
Despertares
Debo confesar, la vergüenza me domina
Cada amanecer que recuerdo el pecar:
Creer que la brisa merece escuchar
Gritarte a mil voces, presencia divina
Comprendo tras mucho, amor no es destello
No es rabia, desprecio, tormenta o cianuro
Solo es flotar en besos tan puros
Dormir al silencio, dormir al orgullo
Mil horas de vida ya me has regalado
Mil besos sin precio, con pura docencia
Matando la hierba que siembra tu ausencia
Y mata las rosas, don de amores sagrado
No diré te amo porque ya lo sabes
La nada se oye más tierna que el mar
Y yo no soy nadie para perpetrar
Las velas flameantes que llevan tu nave
Si sientes desprecio por verme callado
Pues pídeme el beso y hazte al azar
De sentir conmigo la paz de tu amar
Y solo en mis brazos, duerme encallado
Pasaron tres meses para que pueda comprender gracias a vos, que el amor es tan maravilloso no por sí mismo, sino porque no es necesario comprenderlo para disfrutarlo. El mundo te obliga a aullar de alegría, gritarle a la brisa las buenas nuevas, corazones despiertos que aman y laten por otro igual, y envidias piadosas que brotan del suelo. No es necesario.
No me interesa que cada átomo que me rodea pueda sentir el amor que nos tenemos, porque la aventura de vivirte no le incumbe a nadie más que a nosotros. Sos lo que siempre soñé, y no lo que me hicieron soñar, sos lo que me hace sentir cada día que la vida vale la pena simplemente por ser, y no por buscar vivir.
Te amo por dejarme ser.
Alch_
Cada amanecer que recuerdo el pecar:
Creer que la brisa merece escuchar
Gritarte a mil voces, presencia divina
Comprendo tras mucho, amor no es destello
No es rabia, desprecio, tormenta o cianuro
Solo es flotar en besos tan puros
Dormir al silencio, dormir al orgullo
Mil horas de vida ya me has regalado
Mil besos sin precio, con pura docencia
Matando la hierba que siembra tu ausencia
Y mata las rosas, don de amores sagrado
No diré te amo porque ya lo sabes
La nada se oye más tierna que el mar
Y yo no soy nadie para perpetrar
Las velas flameantes que llevan tu nave
Si sientes desprecio por verme callado
Pues pídeme el beso y hazte al azar
De sentir conmigo la paz de tu amar
Y solo en mis brazos, duerme encallado
Pasaron tres meses para que pueda comprender gracias a vos, que el amor es tan maravilloso no por sí mismo, sino porque no es necesario comprenderlo para disfrutarlo. El mundo te obliga a aullar de alegría, gritarle a la brisa las buenas nuevas, corazones despiertos que aman y laten por otro igual, y envidias piadosas que brotan del suelo. No es necesario.
No me interesa que cada átomo que me rodea pueda sentir el amor que nos tenemos, porque la aventura de vivirte no le incumbe a nadie más que a nosotros. Sos lo que siempre soñé, y no lo que me hicieron soñar, sos lo que me hace sentir cada día que la vida vale la pena simplemente por ser, y no por buscar vivir.
Te amo por dejarme ser.
Alch_
domingo, 30 de marzo de 2008
Por siempre tú...
Su vida daba el último susurro dulce al caer entre mis manos. Lo que en su tiempo fue el jazmín más lindo de ese lugar que no conozco, ahora yacía seco (aunque hermoso) regalándome la visión de un amor correspondido. Acompañando su destino, las palabras que resbalaron por tu sien, dormían plácidas en su refugio de papel esperando el momento de ingresar en mi memoria emotiva para siempre.
Un recuerdo en siena conquistó mi pensamiento. Una leve fragancia de una niñez no vivida empezó a florecer en mis prados vírgenes de empatía. Imaginarte pequeño, encerrado en un cofre negro y raído por el tiempo del sufrimiento, pero brillante y translúcido en su interior, como una gema que hace siglos no ve la luz del Sol y se recluye tranquila en su realidad inmediata.
Te imaginaba sonriente, haciendo de tu mano y tu pluma una entidad inseparable, la dualidad inocente que pudo crear y recrear lo que mis ojos sorbían en cada oración.
Y canciones comenzaron a sonar en mi mente, tonos de nana y susurros contados de “te quieros” sinceros. Me sentí bailar y flotar solo, disfrutando de la libertad pasajera que se arremolinaba entre tardes solitarias de una rutina a la que nadie podía escapar.
Bosques eternos de una niñez lejana crecieron frente a mí, con ruiseñores y calandrias que cantaban a la esperanza, predicando el nacimiento de la flor del amor. Y los druidas hacían sacrificios, arrojando al fuego el desinterés, el maternalismo y algunas bayas sagradas que encontraron en un seto.
Las palabras continuaban sin importar como mi cuerpo respondía a su efecto. Cada caricia que daban era el éxtasis para mi alma, que se vengaba en mi corazón, estrujándolo con fuerza y exprimiendo su sentir hasta el límite del llanto.
Si no estuvieras la alegría de la vida
En los temores de vivir disolvería
Cada segundo de la esperanza que perdida
Al mismo fin su ilusión entregaría
Si resintieras la pasión cuando al tenerte
Puedo alcanzar sentir incluso el mismo cielo
Y levitar con solo un segundo verte
Ojos de Luna, compañía de desvelo
Si dudaría del miedo enorme a perderte
Cada destello que mi ser promete a veces
Encendería hasta el mar, la misma muerte
Regalaría al final, por pequeñeces…
Y llegado su turno terminó. Una rúbrica dulce cerró la enmienda. Tus ojos verdes salieron a flote, desde el fondo del mar albino en que explotó tu ternura. Y las lágrimas curiosas salieron a saludar y me susurraron al oído que lo que siento ahora, es amor…
Por siempre tu - Christina Aguilera
Cuando estoy por caer
yo sé que tu amor me volverá a socorrer
Venceré el temor
mientras sepa que tú sientes
dentro lo mismo que yo
En el dolor y el bien, tú me supiste amar
y lo que soy es por ti sin dudar
Coro
Eres mi protección mi sosten
frente a todo mi mejor opción
Por siempre tú
Mi poder mi valor
atraves de lo peor
mi luz mi cielo azul
mi gran amor aún
Por siempre tú
No hay ningún amanecer
que no me despierte sin saber
que te soñé
Soy por ti
muy feliz
en mi alma para siempre
hay un sitio para ti
No importa donde esté tu amor me encontrará
iluminando mi cielo mi oscuridad
Coro
Eres mi protección mi sosten
frente a todo mi mejor opción
Por siempre tú
Mi poder mi valor
atraves de lo peor
mi luz mi cielo azul
mi gran amor aún
Por siempre tú
Mi guardian será refugio de tu querer
la fé que me hará creer que vale mi vida
un hogar al cual por siempre volveré
te amo aun, Por siempre tú
Coro
Eres mi protección mi sosten
frente a todo mi mejor opción
Por siempre tú
Mi poder mi valor
atraves de lo peor
mi luz mi cielo azul
mi gran amor aún
Por siempre tú
Mi luz mi cielo azul
mi gran amor aún
por siempre tú.
Alch_
Un recuerdo en siena conquistó mi pensamiento. Una leve fragancia de una niñez no vivida empezó a florecer en mis prados vírgenes de empatía. Imaginarte pequeño, encerrado en un cofre negro y raído por el tiempo del sufrimiento, pero brillante y translúcido en su interior, como una gema que hace siglos no ve la luz del Sol y se recluye tranquila en su realidad inmediata.
Te imaginaba sonriente, haciendo de tu mano y tu pluma una entidad inseparable, la dualidad inocente que pudo crear y recrear lo que mis ojos sorbían en cada oración.
Y canciones comenzaron a sonar en mi mente, tonos de nana y susurros contados de “te quieros” sinceros. Me sentí bailar y flotar solo, disfrutando de la libertad pasajera que se arremolinaba entre tardes solitarias de una rutina a la que nadie podía escapar.
Bosques eternos de una niñez lejana crecieron frente a mí, con ruiseñores y calandrias que cantaban a la esperanza, predicando el nacimiento de la flor del amor. Y los druidas hacían sacrificios, arrojando al fuego el desinterés, el maternalismo y algunas bayas sagradas que encontraron en un seto.
Las palabras continuaban sin importar como mi cuerpo respondía a su efecto. Cada caricia que daban era el éxtasis para mi alma, que se vengaba en mi corazón, estrujándolo con fuerza y exprimiendo su sentir hasta el límite del llanto.
Si no estuvieras la alegría de la vida
En los temores de vivir disolvería
Cada segundo de la esperanza que perdida
Al mismo fin su ilusión entregaría
Si resintieras la pasión cuando al tenerte
Puedo alcanzar sentir incluso el mismo cielo
Y levitar con solo un segundo verte
Ojos de Luna, compañía de desvelo
Si dudaría del miedo enorme a perderte
Cada destello que mi ser promete a veces
Encendería hasta el mar, la misma muerte
Regalaría al final, por pequeñeces…
Y llegado su turno terminó. Una rúbrica dulce cerró la enmienda. Tus ojos verdes salieron a flote, desde el fondo del mar albino en que explotó tu ternura. Y las lágrimas curiosas salieron a saludar y me susurraron al oído que lo que siento ahora, es amor…
Por siempre tu - Christina Aguilera
Cuando estoy por caer
yo sé que tu amor me volverá a socorrer
Venceré el temor
mientras sepa que tú sientes
dentro lo mismo que yo
En el dolor y el bien, tú me supiste amar
y lo que soy es por ti sin dudar
Coro
Eres mi protección mi sosten
frente a todo mi mejor opción
Por siempre tú
Mi poder mi valor
atraves de lo peor
mi luz mi cielo azul
mi gran amor aún
Por siempre tú
No hay ningún amanecer
que no me despierte sin saber
que te soñé
Soy por ti
muy feliz
en mi alma para siempre
hay un sitio para ti
No importa donde esté tu amor me encontrará
iluminando mi cielo mi oscuridad
Coro
Eres mi protección mi sosten
frente a todo mi mejor opción
Por siempre tú
Mi poder mi valor
atraves de lo peor
mi luz mi cielo azul
mi gran amor aún
Por siempre tú
Mi guardian será refugio de tu querer
la fé que me hará creer que vale mi vida
un hogar al cual por siempre volveré
te amo aun, Por siempre tú
Coro
Eres mi protección mi sosten
frente a todo mi mejor opción
Por siempre tú
Mi poder mi valor
atraves de lo peor
mi luz mi cielo azul
mi gran amor aún
Por siempre tú
Mi luz mi cielo azul
mi gran amor aún
por siempre tú.
Alch_
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